Rostro de la Virgen de Guadalupe

Un año histórico para la Virgen de Guadalupe

Los hermanos y devotos del Grupo Parroquial de María Santísima de Guadalupe, cumplen un sueño, su Madre procesiona, por las calles del barrio de Nueva Málaga, en un año marcado por una pandemia.

El COVID-19 está dejando a los cofrades sin sus grandes tradiciones, pero nos regaló un momento para la historia, la Virgen de Guadalupe paseó, por primera vez, por las calles de su barrio.

El año anterior, con la llegada de la cuaresma, el Grupo Parroquial realizó un Vía Crucis claustral presidido por su titular. Tras finalizar el acto, el director espiritual, D. Manuel Ángel Santiago Gutiérrez, anunciaba que, la sagrada imagen, cruzaría el dintel de Santa Ana y San Joaquín, la próxima cuaresma.

La historia de la Virgen de Guadalupe nace, desde las entrañas de una familia, en Mayo de 2012, mes de María. El amor hacia la Virgen, les hace encargar una imagen al artista sevillano, D. Luis Álvarez Duarte, para rendirle culto como devoción particular.

Con el paso del tiempo, esta familia se plantea llevar la devoción de esta imagen, más allá de las paredes de su entorno. La fe hacia la Virgen debía crecer en Málaga, bajo la advocación de “María Santísima de Guadalupe en su Esperanza”.

A este proyecto, comienzan a adherirse numerosos cofrades malagueños. En un primer momento, la semilla de este grupo se empieza a cultivar en el barrio de Carranque. La cual no da sus frutos y se tiene que trasladar a una nueva sede. No es fácil empezar de cero. Como todo en la vida, conlleva un proceso y el camino puede ser duro, pero con esfuerzo y amor por la Virgen todo se puede conseguir.

Nueva Málaga

Barrio cofrade que vio nacer a una de las corporaciones nazarenas del Martes Santo malagueño, la Cofradía de Nueva Esperanza. Nueva Málaga sería el nuevo destino del grupo de devotos, para dar cobijo a su titular mariana.

Asentada la semilla en la Parroquia de Santa Ana y San Joaquín, se inicia la convivencia con los hermanos de la Cofradía vecina, colaborando juntos en las actividades parroquiales. Mientras tanto, el grupo sigue esperando la llegada de su titular mariana, cuya fecha se marcaba en Mayo de 2015.

Miembros de la junta de gobierno, junto a la Virgen, en el taller de Duarte.
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe

María Santísima de Guadalupe, ya era una realidad. La imagen es concebida por las manos del imaginero D. Luis Álvarez Duarte, sevillano que, desde su pronta juventud, supo sembrar semillas de fe, en miles de cofrades y lugares de toda la geografía española, a través de sus imágenes.

Detalles del perfil de la Santísima Virgen
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe
Detalle del rostro de la Santísima Virgen
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe

La Bendición

Nueva Málaga había dado a luz. Una nueva dolorosa esperaba el momento de ser bendecida, junto a todos sus devotos.

Para el acontecimiento, el grupo nombró a la Hermandad de la Sagrada Cena de Málaga y a la Hermandad de las Aguas de Sevilla, como padrinos de bendición, debido a que ambas corporaciones poseen imágenes del escultor sevillano.

Así mismo, la hermandad sevillana cuenta con la primera obra del artista. Esta talla comparte advocación con la nueva imagen, y se encuentra celebrando el 50 aniversario de su hechura.

Unos días antes de la bendición, llega la Virgen a la que será su casa, la Parroquia de Santa Ana y San Joaquín. Mientras tanto, todos sus vecinos, y la Málaga cofrade, esperan para poder admirar su semblante.

La Virgen de Guadalupe se encuentra en la Parroquia de Santa Ana
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe

El 20 de septiembre de 2015, era la fecha marcada en el calendario, para dicho acontecimiento. Primer momento histórico para sus hermanos, devotos y su barrio, que acogía de nuevo los cimientos de una nueva devoción cofrade.

En cuanto al acto de bendición, contó con el acompañamiento musical de la coral “Nuevo Amanecer” y la actuación de un devoto, quien dedicó una hermosa sevillana, a las plantas de la imagen. Convirtiéndose así, en una eucaristía emotiva y llena de alegría, ya que la Sagrada imagen se encontraba entre todos nosotros y podíamos profesar nuestra fe a su lado. 

La Virgen de Guadalupe es una imagen bellísima, con la cara aniñada y con una mirada, que deja sin aliento a todo aquel que la mira a los ojos. Fruto del cariño de una familia, cuyos valores siempre han sido transmitidos a todos los devotos y cofrades.

Desde sus inicios, han acercado a las personas a la oración, a través de los cultos anuales. La festividad de la Virgen, celebrada cada 6 de Septiembre, el rezo del Santo Rosario, por los hermanos difuntos, y el Vía Crucis cuaresmal, que se realiza por el interior del templo. 

El Vía Crucis

7 de Marzo de 2020, nueva fecha para la historia de los guadalupanos. Desde que en la pasada cuaresma, se anunciara el Vía Crucis público de la Virgen, el grupo se puso manos a la obra con los preparativos. Iniciando en Mayo, un taller de bordados, para enriquecer el ajuar de la imagen y seguir formando una familia en torno a ella.

Hilos de oros, bordados con el corazón, comenzaron a confeccionar la saya que, la Santísima Virgen, vestiría en su primera salida.

Proceso de confección de la saya de salida de la Virgen
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe

Además del espíritu de fraternidad, que tanto caracteriza a esta corporación, hay que añadir, el buen gusto, y el saber hacer llegar momentos al corazón.

La noche antes de la salida, son momentos íntimos en cualquier hermandad, pero si es la primera vez, se crean recuerdos únicos.

Se desaloja la capilla. Y se crea un ambiente de silencio y oración entre las camareras de la VirgenAlicia, vestidora de la imagen.

Mientras tanto, los miembros del grupo, que se impacientan a la espera de poder apreciarla, ultiman los preparativos de la procesión. Se preparan las túnicas y se ordenan los enseres, dejando todo listo, para el gran día. Llega el momento, la Virgen ya reluce, y los hermanos entran para rezarle.

El templo se encuentra a oscuras, solo la luz de la velas iluminan a nuestra madre, no puede estar más guapa. Las lágrimas de emoción comienzan a derramarse por nuestras mejillas, lo soñado ya era una realidad. Ahora solo nos queda, disfrutar el momento, y poder agradecerle estar junto a ella, unidos como una gran familia.

Tarde del 7 de marzo, el reloj marca las 20:20 horas, María Santísima de Guadalupe cruza el dintel de la Parroquia de Santa Ana y San Joaquín. Por primera vez, en la historia de este Grupo Parroquial, la Virgen procesiona por las calles de su feligresía.

La virgen entronizada y preparada para la salida
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe
Virgen de Guadalupe en la plaza de la iglesia
Fuente: Archivo Grupo Parroquial Guadalupe

Siendo la última procesión que se realiza en Málaga, antes de la llegada del COVID-19. Sumando un acontecimiento más, a un año histórico para Guadalupe, ya que la imagen, se encuentra celebrando el V aniversario de su bendición. Para conmemorar dicho acto, el grupo parroquial tiene previsto la realización de un culto interno extraordinario, si las circunstancias lo permiten.

Estrenos

Para la ocasión, la Virgen fue ataviada con la saya ejecutada en recorte de tisú, enriquecido con lentejuelas, canutillos y cordoncillos sobre soporte de tisú de plata, que confeccionaron en su propio taller de bordados.

Sobre sus manos portó un pañuelo del S.XIX y un broche de plata con forma de biznaga, ambos obsequios donados por dos devotas. También lució unas puñetas de encaje Valencienne, datadas en el S.XIX. 

Además, se estrenaron las túnicas y roquetes del cuerpo de acólitos, el estandarte de la Virgen y varios enseres para la procesión.

Las ánforas fueron preparadas por la floristería “La Victoria”, compuestas de flores de inspiración romántica y tonos empolvados, conformado por rosas empolvadas en tonos rosas y lilas, jacintos rosa palo, clematis, flor de arroz y algodón, clavel en tono caramel y erikas envejecidas.

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